Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Loca está la oveja que se confiesa con el lobo
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Donde hay ganancias las pérdidas se esconden por ahí cerca.
Le quieren enseñar al padrecito a rezar el Padre Nuestro.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
A persona lisonjera no le des oreja.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
Para el postrero no hay cuchara.
Aún no asamos y ya pringamos.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Después de el lunes viene el martes.
Tiempos pasados fueron mejores.
No es quejido, sino que jode.
Antes queda dispuesta una embarcación que una mujer que se dispone a salir.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
No necesito tecomates para nadar.
Más sabe el zorro por viejo que por zorro.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Junta de rabadanes, oveja muerta.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
Cuando en Abril truena, noticia buena.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Lágrimas de viuda, poco duran.
Para bien morir, bien vivir.
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
El buey para arar, el pájaro para volar, el pez para nadar y el hombre para trabajar.
Cabrito, ganso y lechón, de la mano al asador.
Quien mocos envía, babas espera.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Buenas cartas a veces pierden.
Una abeja vale más que mil moscas
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Cada cual conoce el trote de su caballo.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El gallo donde canta come.
Lo bueno si breve, dos veces bueno y si malo, menos malo.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Es más bello dejarse engañar diez veces que perder una vez la fe en la humanidad
Fue por potros y trajo muletas ¡malhadada feria!.