Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
De cuentos suele irse a chismes.
Mas pesado que un biberón de mondongo.
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Al cabo de los años mil, vuelven las aguas por donde solían ir.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
En casa del ladrón te roban hasta la respiración.
A perro sarnoso todo son pulgas.
Buenas judías la Mancha las cría.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Para otro perro ese hueso, tan descarnado y tan tieso.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
A buen bocado, buen grito.
A la mujer y a la viña, el hombre la hace garrida.
Come para vivir y bebe para comer.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Lo que no va en lágrimas va en suspiros.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
El cobarde vive, el valiente muere.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
A caballo nuevo jinete viejo.
Inútil como bocina de avión.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
No muestres los dientes hasta que puedas morder.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Qué pacaya te echaste encima!
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
Foso y vallado, buen cercado.
Perro huevero, aunque le quemen el hocico, sigue comiendo huevo.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Come leite e bebe viño, e de vello serás mociño. Come leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
Como turco en la neblina.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Menos perro, menos pulgas.
Amigos que no dan y parientes que no lucen, a pelotazos que los desmenucen.
Amigo reconciliado, doble enemigo
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Donde hay patrón no manda criado.