Alegría, albarderos que bálago se arde.
Un viejo amigo es una eterna novedad
A buen árbol te arrimas, buena sombra te cobija.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Lo que en la leche se mama, en la mortaja se derrama.
Quien siembra llorando, siega cantando.
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
El perro, a quien tiene inquina, alza la pata lo orina.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Patada de yegua no mata caballo.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Si pagas con cacahuetes, solo conseguirás monos.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Si la serpiente oyera y el escorpión viera, no habría hombre que al campo saliera.
Gato gordo, honra su casa.
El que no llora no mama.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Sacar la brasa con la mano del gato.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
No hay asqueroso que no sea escrupuloso.
La primavera la sangre altera.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
La culpa del asno echarla a la albarda.
La monotonía genera aburrimiento
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Más vale lidiar con la ruin bestia que llevarla a cuestas.
Puedes darle un consejo a alguien, pero no puedes obigarlo que lo siga.
La vista del hacendado, hace engordar al ganado.
Da asistencia y cariño donde se necesite.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
El río se llena con arroyos pequeños.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
De lo que come el grillo, poquillo.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Por la boca muere el pez.
Hombre refranero, medido y certero.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Pasado mañana, mañana será ayer.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Dicen y dirán que la pega, no es gavilán.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Compañía de dos, mi perro y yo.
¿Queres dormir al sueño?