Al asno no pidas lana.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Hablar por la boca del ganso.
Gallina que canta, de poner viene.
A diente cogen la liebre.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Donde va el perrito, va el gatito.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Los señores hablan de cosas, los criados de personas.
Hoy robas un huevo, mañana robas un buey.
La liebre que salta la mata es de quien la mata.
Oveja que bala, bocado que pierde.
Donde hay yeguas, potros nacen.
Los amigos de los buenos tiempos son como los gatos callejeros
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Pisar mierda trae buena suerte
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Hablando la gente se entiende.
Noviembre caliente, mayo helado.
Berzas en enero, saben como carnero.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Majada forera, sestil de verano, quien aquí te puso, mal sabe de ganado.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
El dragón inmóvil en las aguas profundas se convierte en presa de los cangrejos.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Recoge tus gallinas que voy a soltar mi gallo.
Dos capitanes hunden el barco.
A confesión de parte relevo de prueba.
Meterse en la boca del lobo.
Los pajaritos de arriba, siempre se cagan en los de abajo.
Donde manda el perro, se ata al amo.
Buenas son ovejas, si hay muchos hijos para ellas.
Vivir es morir lentamente.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Ya los perros buscan sombra.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
A hora mala no ladran canes.
Nieve en octubre, siete lunas cubre.
El mirón, ¡chitón!.
Buscarle la quinta pata al gato.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.