Agua beba quien vino no tenga.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Después del relámpago viene el trueno.
Hay más santos que nichos.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
En casa llena el loco no se apena.
En enero, enciende la abuela el brasero.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
El amor y el vino sacan al hombre de tino.
Por San Martín siembra el ruin.
La mujer tiene derecho, si se mantiene en su techo.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
El que llega tarde, no bebe caldo
Se quedó sin el pan y sin la torta.
Adonde no hay remedio, haya paciencia.
Lo nuevo guarda lo viejo.
No te metas en pleito de marido y mujer, porque se arropan con la misma sabana.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
Más fácil es defenderse de una lanza arrojada a plena vista que de una flecha disparada desde la sombra.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Achaques el jueves, para no ayunar el viernes.
Buenas palabras no hacen buen caldo.
Con chatos, poco o ningún trato.
Quien escurre el bulto, se evita el insulto.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Todos son unos, muertos y difuntos.
Saber de pobre no vale un duro
Mujer con bozo, beso Sabroso.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Si volaran los necios, no veríamos el cielo.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Quien está detrás de los demás no pasa nunca delante
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Vine en el auto de Fernando, la mitad a pie y la mitad andando.
Blanco hielo, es de lluvia mensajero.
Tras el buen comer, ajo.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
En Octubre de la sombra huye, pero si sales al sol, cuida de la insolación.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Variante: El perfume bueno viene en frasco pequeño.