El que tiene tierra, tiene guerra.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
La libertad es un pan bien cocido
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Donde bien me va, allí mi patria está.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
Amor con amor se paga.
Hasta el cuarenta de mayo no te quites el sayo
Hay desgracias con suerte.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
El hijo prodigo, siempre vuelve a casa.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
De pies a cabeza.
Olvidar una deuda no la paga.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Encomienda sin renta, a su dueño no sustenta.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
Al nopal nada más lo visitan cuando tiene tunas.
Agua que corre, nunca mal coge.
Esta vida es un fandango, y el que no la baila es chango.
Cuando no hay lomo, tocino como.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
No tengas como vano el consejo del anciano.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Rábanos sin pan, poco o nada te alimentarán.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
El que se queja, sus males aleja.
Hacer la del capitán Araya; embarcar a los demás y quedarse en la playa.
Tu mujer te pedirá disculpas cuando la luna se caiga.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Cuando Abril se marcha lloviendo, Mayo viene riendo.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Prefiero burro que me cargue y no caballo que me tumbe.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
En arca abierta, el justo peca.
La verdad más firme, surge de una mentira solidamente repetida.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?