Vamos a ver dijo el ciego.
A cántaro roto, otro al puesto.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Refregadas, duelen más las llagas.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
A feria vayas que más valgas.
Gran desengaño, gran lección, aunque con daño.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Las novedades son la sal de la vida.
La mujer del ciego, ¿para quién se afeita?.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
El buen labrador en el camino, no en el casino.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
Un solo día de frío no basta para congelar el río a tres pies de profundidad.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Caldo de gallina y precaución, nunca dañaron ni ha hembra ni a varón.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
El indio no mata, lo que mata es la flecha.
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
No hay alegría sin aflicción.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
No le pidas peras al olmo.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Si los filtros sirviesen para capturar a los hombres, todas las mujeres tendrían un amante
Si se ama una cosa y se la ve con los ojos del corazón, se olvidará su fealdad
La mujer y la sardina ha de ser pequeñina.
Ladroncillo de agujeta, después sube a barjuleta.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Piedra que rueda, no crea moho.
Llanto de viuda, presto se enjuga.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Lección dormida, lección aprendida.
El que come aprisa, come mal.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Si tu mujer es bonita, recibe pocas visitas.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.