Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
De vez en cuando la piedra perfora la piedra.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Quitáronle a la tuerta, y diéronlo a la ciega.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Agua y luna, tiempo de aceituna.
Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Al espantado, la sombra le basta.
No comas todo lo que puedes, no gastes todo lo que tienes, no creas todo lo que oigas, no digas todo lo que sabes.
Agua, agua, que se quema la fragua.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Nació como la auyama, con la flor en el culo.
Riqueza trabajosa en ganar, medrosa en poseer, llorosa en dejar.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
Llevar agua al mar.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
De los muertos no se hable sino bien.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Echando a perder se aprende.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Noche toledana. (Irse de farra).
Ni un dedo hace mano, ni una golondrina verano.
Más vale tender la mano que el cuello.
Hijos y mujer añaden menester.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Por tu ley, y por tu rey, y por tu grey, y por lo tuyo morirás.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
La enfermedad y el anciano, siempre de la mano.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Con las buenas palabras nadie come.
Los frailes en jubón, hombres son.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
La miel no se inventó para la boca del burro.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Todo pasa frente al tiempo, y nosotros creemos que es él el que pasa