Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Pan ajeno nunca es tierno.
Pastelero a tus pasteles.
Cartera y reloj, el sueño del ladrón.
El que se emperra se emperra, el que se enchila se enchila, y el que se encula se chinga.
Apenas si ha nacido, y ya quiero marido.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Cuando el búho canta, o llueve o escampa.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Gente parada, malos pensamientos.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Fuiste doncella y viniste parida; ¡cuántas te tendrán envidia!.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
El día que amasó, mal día pasó; pero peor es no tener qué amasar ni qué cerner.
El necio dispara pronto sus dardos.
Ríete de lo de aquí abajo y manda el mundo al carajo.
Los celos ciegan la razón.
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Adonde quiera que fueres, ten de tu parte a las mujeres.
A hurón cansado, madriguera nueva.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
El que a otro quiere engañar, el engaño en él se puede tornar.
A veces perdiendo se gana.
Caer para levantarse, no es caer.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Más bien libre en el extranjero que ser un esclavo de regreso en casa.
Favor de señores y temporal de Febrero, poco duraderos.
Quien duerme diez horas, a la vejez llora.
Tantas veces fue el burro al molino, que olvido el camino.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
El abismo lleva al abismo
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Reino dividido, reino perdido.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
Por la Virgen de Lorena, verano fuera.
Luna con cerco, lluvia y viento.