Buen trago, que el difunto no vuelve.
Cuando la vieja se remoza, andar ligera debe la moza.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Cualquiera puede caer por descuido en el heroísmo
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
En tiempo de guerra, mentiras por mar y por tierra.
De la enredadera de la calabaza grande no cuelga la calabazapequeña.
Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
A palabra necias, oídos sordos.
Uno explica al amigo, el amigo a los demás
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Muchachada que quiere ser casada, difícil es ser gardada.
Si quieres ser suegra amada mantente con la mano abierta y la boca cerrada.
No retengas a quien se va, ni rechaces a quien llega.
En vez de ella, bien quisiera la mujer, que uno pariera.
El tiempo y las palabras no pueden volver a recogerse.
Amaos los unos a los otros, como la vaca ama a su ternero.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Si consigues encontrar a un amigo leal y quieres que te sea útil, ábrele tu corazón, mándale regalos y viaja a menudo a verle.
En la cancha se ven los gallos.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Las prendas de ropa son alas.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Hablar a tontas y a locas.
Por enero florece el romero.
Al perro y al niño donde le den cariño.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
El que canta por la mañana, llora por la tarde.
Quien pide para candela, no se acuesta sin cena.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
La mariposa nocturna se precipita al fuego.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Si vas para volver, no vayas.
Bien casada, o bien quedada.
Más quiero un mediano remedio, que cuatro buenos consejos.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
Madre quiero ser, e hijos tener.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.