Cuando el burro mueve oreja, guárdate bajo teja.
Al perro que tiene dinero se le llama señor perro.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Carro que se rompa en llano, de atrás le viene el daño.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Amigo, te guardaré un higo pero como no te vi, me lo comí.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Calenturas de Mayo, salud para todo el año.
Al afligido, su trabajo basta sin que otros le añadan.
La verguenza es último que se piedre.
Al final, todo saldrá bien, y si no, es que no es el final.
Después de la tempestad, viene la calma.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
El flojo trabaja doble.
La palabra emitida no puede recogerse.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Olla reposada, no la come toda barba.
Belleza y dinero, primero lo postrero.
Ganado suelto bien retoza.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.
A gran salto, gran quebranto.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
Hay quienes ante el peligro se crecen.
A casa de tu hermana, una vez a la semana.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Quien mucho duerme jornada pierde.
El que mucho ofrece, poco da.
No hagas bien sin mirar a quien.
El cuervo es el paria de las aves; y el asno, el paria de los cuadrúpedos, y el hombre, el paria de los parias, puesto que desprecia a sus semejantes.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
Fina costurera, hace camisas con chorrea.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Por que otro se tire por el balcón, no voy a tirarme yo.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Quien hace malas, barrunta largas.