La vida es un soplo.
Cada uno cuenta la feria como le ha ido.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
No dejes para mañana comida, hembra o vino.
La casa hecha y el hueco a la puerta.
Más vale agua del cielo que todo el riego.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
Quien da el consejo, da el tostón.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
Poco dinero, poco sermón.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Por San Juan, los días comienzan a acortar.
Ni hierba en el trigo ni sospecha en el amigo.
El agradecido no olvida el bien recibido.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Buena fama merece quien por su patria muere.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Todos nacemos llorando y nadie se muere riendo.
La avaricia es mar sin fondo y sin orillas.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Quien vale mucho hace mucho.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
A tal casa, tal aldaba.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
Bendita sea la mata de Mayo, que se secó lloviendo.
Con Dios voy; mis obras dirán quién soy.
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
A los audaces la fortuna les ayuda.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Bien parece la moza lozana bajo la barba cana.
Año bisiesto, hambre en el cesto.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Quien destruye una colmena, no espere una cosa buena.
La paciencia es la llave del paraíso.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Al amigo falso, tómelo el cadalso.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Quien con el perro se acuesta, con las pulgas se levanta.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Buen amigo es el dinero.
Más vale que la bolsa sienta el dolor que no el corazón.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.