Ni sobra el que viene, ni falta el que se va.
De perdidas al río.
La madre no comió carne; el padre no bebió vino; y salió sietemesino.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Más vale un hombre apercibido que dos descuidados y no prevenidos.
Más vale mendrugo que tarugo.
Al cobre y al estaño, mucho paño.
Mata, que Dios perdona.
Dos es compañía, tres multitud.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
No coma cuento coma carne.
Dios nos coja confesados.
Se llena antes el ojo que el papo.
La uva de Torrentes ni la comas ni la des; para vino buena es.
En enero, cada oveja con su cordero.
No paga los platos rotos, pero arma los alborotos.
Si a estribor gaviotas ves, la otra banda babor es.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Mejor precavido, que arrepentido.
El hambre es la mejor salsa
Dale un huevo al codicioso, y te pedirla gallina.
Hasta ajustar, regatear.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Ofrecer y no dar, es deber y no pagar.
Cuando cae lluvia, agua anuncia.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
La mala paga , aunque sea en paja.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Es mejor encender una vela, por pequeña que sea, que maldecir las tinieblas.
No donde naces, sino donde paces.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
Guarda y ten, y te vendrán a ver.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Perro que ladra no muerde.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
Oye primero y habla postrero.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
De desgraciados está el mundo lleno.