El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Inútil como cenicero en moto.
Con dinero baila el perro.
Al mal paso, darle prisa.
A buen bocado, buen grito.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Mejor ser criado en buena casa que amo en mala.
Vino, amigo y aceite, cuanto más antiguo más ferviente.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
El que está en la aceña, muele; que el otro va y viene.
Yo para ser feliz quiero un camión.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Buena muerte es buena suerte.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
Te casaste, la cagaste.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Hacer de un camino, dos mandados.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Variante: En caso de duda, que sea yo la viuda.
No me hables de flores, que soy jardinero.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Pensar no es saber, y más en tiempo de vendimias.
Lentejas, comida de viejas.
Nunca trates de enseñar a un cerdo a cantar, perderás tu tiempo y fastidiarás al cerdo.
La envidia es en el ruin lo que en el hierro el orín.
De una espina, nace una rosa.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Huí de la ceniza y caí en las brasas.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
La muerte se lleva igual al párvulo que al viejo.
Haz la noche, noche y el día, día y vivirás con alegría.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Llagas viejas, tarde sanan.
Juego de manos, rompedero de ano.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
Una carreta vacía hace ruidos.
Diez mil preguntas, son una pregunta. Si contestas una pregunta, desaparecen las diez mil.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
Las cañas se vuelven lanzas.
Guardaré hoy que puedo; que quizás mañana no mueva un dedo.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Hay gente tan lista que se pierde de vista.