Hija que casas, casa que abrasa.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
No conviertas en amigo al que has vencido
Te paso la pala diego
Ijurra, ¡no hay que apurar la burra!.
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Nunca te dejes vencer, por lágrimas de mujer.
En el amor solo el principio es divertido
Llevando y trayendo se pasa el tiempo.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Sacar lo que el negro en el sermón: los pies fríos y la cabeza caliente.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Canas y armas vencen las batallas.
Reniego de señora que todo lo llora.
Lo de balde es caro.
De sabios es cambiar de parecer.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
A falta vieja, vergüenza nueva.
A gran arroyo, pasar postrero.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.
Dádivas quebrantan peñas.
Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Se dice el milagro pero no el santo.
El que se afloja se aflige.
Hacer de un camino, dos mandados.
Nunca falta de que reírse.
Siempre la cuba huele a la uva.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
No te mofes de los viejos, que de ellos no estamos lejos.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
A un bagazo, poco caso.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Huir por vileza es vergüenza, evitar un peligro es prudencia.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Juego y bebida, casa perdida.
Casa revuelta, huéspedes espera.
Abril, Abrilillo, siempre fuiste pillo.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Para que quiere cama el que no duerme.
Variante: Ver para creer, y no toda vez.
Si la mujer supiera lo buena queye la nielda, la paceria como las vacas la hierba.
Dos andares tiene el dinero: viene despacio y se va ligero.