Se las sabe por libro
Refranes de viejas son sentencias.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Despedida de borrachos.
Cría cuervos y te sacarán los ojos.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
A buen hambre, no hay pan duro.
Se te cayó e cassette
Al que madruga, le da sueño más temprano.
Un muerto hablando de un ahorcao.
Como quitarle el poto a la jeringa.
No por mucho madrugar amanece más temprano.
No hay como la casa de uno
A otra cosa mariposa.
Contigo, pan y cebolla.
Como chancho en misa.
Esta lloviendo sobremojado
Amores nuevos olvidan los viejos.
El perfume bueno viene en frasco chico
El ladrón juzga por su condición.
Más feliz que marica con dos culos.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
A caracoles picantes, vino abundante.
Ese huevito quiere sal
La cara del santo hace el milagro.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Quien calla otorga
Más raro que perro verde
Matar dos pájaros de un tiro.
Los justos pagan por pecadores.
Más enredado que un kilo de estopa.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Bueno, si breve, bueno dos veces.
Palos por que bogas, palos por que no bogas.
La vida es así, y el día es hoy.
Agua de sierra, y sombra de piedra.
A su tiempo maduran las brevas.
Agua que no has de beber, déjala correr.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
El fraile, la horca en el aire.
Aquí hay mucho cacique y poco indio.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
El que come solo, muere solo.
Cada uno habla de la feria, según le va en ella.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Búsqueme que me encuentra. Como advertencia: no me provoques.
Un amigo vale cien parientes