Donde hay cariño, allí va el niño.
La muerte todas las medidas vierte.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Cual es el rey, tal es la grey.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
El creído majadero, pierde más que el consejero.
El mejor espejo es un ojo amigo.
De lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso.
¡Qué bien dijo aquel que dijo, cuando dijo lo que dijo!
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Buen queso y vino espeso, y con éste que sea largo el beso.
Según el soldado, así se le da la boleta de alojado.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Un médico cura, dos dudan y tres, muerte segura.
No hay amor mi Linda Inés, sin su tasa de interés.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Niebla en verano, norte en la mano.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Mal de gota y de locura, tarde tiene cura.
Moda nueva, bien parece, y mal cuando fenece.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Un hombre es tan sabio cuanto a su cabeza, no cuanto a sus años.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Buenas cuentas, conservan amistades.
Ruibarbo y azafrán, de amarillo tiñen la orina natural.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
El que pega primero pega dos veces.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Nunca hagas grande a quien nació rastrero.
Al potro y al niño, con cariño.
La vida del puerco, corta y gorda.
Fruto del árbol ajeno, sale de balde y sabe bueno.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Nazca mi hijo varón, aunque sea ladrón.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Hacer que hacemos, y no hacemos nada.
Criada trabajadora hace perezosa a la señora.
Ni buen fraile por amigo, ni malo por enemigo.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.