La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Bebe por calabaza y no te pondrán tacha.
Burla con daño, no cumple el año.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
A más años, más desengaños.
Antes de meter, prometer.
El que desecha la yegua, ése la lleva.
Pájaro que dos veces cría, pelada tiene la barriga.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
No me digais que un gran hombre no llora nunca. Un gran hombre llora, pero sus lágrimas son furtivas.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
A enfermo de encontrón, medicina de trompón.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
El que más chifle, capador.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
Uno no vale lo que pide sino lo que le pagan.
Por los ojos entran los antojos.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Pan, que en la boda de un cojo lo dan, pero no a todos los que van.
Disfruta solo los placeres del momento.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
El aprendizaje es más efectivo cuando es experimental, significativo y divertido.
La puta de Toro y la trucha del Duero.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Fiar, en Dios y en otro no.
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.
Muy estirar la Cuerda, el arco quiebra.
A la mujer brava, la soga larga.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Santa tú y santo yo, el diablo nos juntó.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Si bien canta el abad, no le va en zaga el monacillo.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
El que no tiene alforjas ni barril, todos saben adónde ha de ir.
Anda el hombre a trote por ganar su capote.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
Al higo por amigo
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.