Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Día vivido, día perdido.
Gobierna tu casa y sabrás cuánto cuesta la leña y el arroz; cria a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.
Agua de enero, cada gota vale un dinero.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
El que de joven no trotea, de viejo galopea.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
El que come y canta algún sentido le falta.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Más vale mala suerte y buena muerte que buena suerte y mala muerte.
Paciencia y barajar.
El hombre que hace su fortuna en un año debería ser ahorcado doce meses antes.
En tiempos de sequía, mata unas vacas para que otras coman.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Lo que hay en España, es de los españoles.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Ayatola no me toques la pirola.
Con el amigo come y bebe pero no hagas negocios
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
El chisme agrada, pero el chismoso enfada.
Obra hecha, dinero espera.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Racimo corto, vendimia larga.
A un perro aunque sea Danés, lo capan Solo una vez.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Torreznos sin vino, como olla sin tocino.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Solo se cumplen los sueños de los que los tienen.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Si haces planes para un año, siembra arroz. Si los haces para dos lustros, planta árboles. Si los haces para toda la vida, educa a una persona.
No es bello lo que bello es, sino lo que gusta
Un buen día vale por un mal mes
Burgáles, mala res.
Mejor que juntar las manos para rezar, es abrirlas para dar.
Tiempos pasados fueron mejores.
El burro al ratón le llamó orejón.
De un cólico de acelgas nunca murió rey ni reina.
Haz lo que creas que está bien.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura