En cada refrán tienes una verdad.
El amor destierra la vergüenza.
Cualquier ciudad es mi pueblo.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
A buey viejo, no se le saca paso.
Amor y muerte, nada más fuerte.
El que tuvo, retuvo, y guardó para la vejez.
No hay refrán que no sea verdadero.
El consejo del viejo frailuco, hay que ser cuco.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
A mucho amor, mucho perdón.
Chimenea nueva blanca unos días, y al cabo negra.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
A lo hecho, pecho.
A la ocasión la pintan calva.
El que la sigue la consigue.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
La mujer buena, de la casa vacía hace llena.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Boda y mortaja, del cielo baja.
A quien Dios ama, Dios le llama.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
El muerto al hoyo y el vivo al bollo.
A liebre ida, palos al cubil.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Al que veas en alpargatas por Navidad, no le preguntes cómo le va.
Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.
Hierba mala nunca muere.
El mucho vino, no guarda secreto ni cumple palabra.
Abre la boca que te va la sopa.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Al loco y al aire, darles calle.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
En noche oscura y sin vela "churrias y dolor de muelas".
De amigo a amigo, chinilla en el ojo y el culo en remojo.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Donde hay amor, hay dolor.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Bicho malo nunca muere.
Cuando no sepas que hacer, un refrán te lo puede resolver.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Hablar con lengua de plata.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.