Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Cachicamo trabaja pa' lapa.
Agarrando aunque sea fallo.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Beso, queso y vino espeso.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Cien refranes, cien verdades.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
Otoño entrante, barriga tirante.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Corazón alegre hace fuego de la nieve.
Al pan se arrima el perro.
A la mujer y al galgo, a la vejez les aguardo.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Ave que vuela, a la cazuela.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Más vale tarde que nunca.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Hombre refranero, maricón o pilonero.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Amor con casada, vida arriesgada.
Los pobres tienen más coplas que ollas, y más refranes que panes.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
De refrán y afán pocos se librarán.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
A la vejez, dinero y mujer.
El casado casa quiere.
Hablar hasta por los codos.
A mono viejo no se le hace morisqueta.
Buena vida si refrenas tu ira.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Consejo no pedido, consejo mal oído.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Botellita de Jerez, todo lo que me digas será al revés.
Casado por amores, casado con dolores.
Poco a poco se anda lejos.
Dios da pan a quien no tiene dientes.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
Lo bien hecho bien parece.
A palabra necias, oídos sordos.
En Diciembre, se hielan las cañas y se asan las castañas.