Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Con el metro que midas, te medirán.
La curiosidad mató al gato.
Las palabras se las lleva el viento.
Al amo listo y avisado, nunca lo engaña el criado.
Del hombre bruto, no sale ningún fruto.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
La cabra siempre tira al monte.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Dios castiga, pero no ha palo.
A caracoles picantes, vino abundante.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Perro que ladra no muerde.
Matar dos pájaros de un tiro.
A otra cosa mariposa.
En boca cerrada no entran moscas.
Contigo, pan y cebolla.
A su tiempo maduran las brevas.
Nunca cagues más de lo que comes.
La mujer rogada y la olla reposada.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Formó una tormenta en un vaso de agua.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
A pan duro, diente agudo.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
El fraile, la horca en el aire.
Bien te quiero, bien te quiero, mas no te doy mi dinero.
Pan duro, pero seguro.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
El que la hace, la paga.
Cada ollero alaba su puchero.
Mucho ruido y pozas nueces.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
A buen amigo buen abrigo.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Chicharra que canta, calor adelanta.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
Fraile convidado echa el paso largo.
Los patos marinos anuncian nieve.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
A buen entendedor, pocas palabras bastan.
Casa vieja todo es goteras.
Más refranes hay que panes; y cuando no tengo pan, pido consuelo a un refrán.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.