De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
En casa sin mujer, no te podrías valer.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
A buen bosque vas por leña.
De donde no hay no se puede sacar.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
Es un buen criado el que no habla sin ser preguntado.
Invierno frío, verano caluroso.
Quien ya muerto el burro pienso le echó, tarde acordó.
El que tropieza y no cae, adelanta terreno.
Gato meador, llena la casa de hedor.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
Variante: En Febrero busca la sombra el perro; a finales, que no a primeros.
La crianza aleja la labranza.
Con afán ganarás pan.
Al amigo cuando lo pruebas, a veces chasco te llevas.
El buen saber es callar, hasta ser tiempo de hablar.
Siempre que ha llovido ha escampado.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Si se vierte el salero, faltará la sal, pero no el agüero.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Si usted tiene mucho, dé algunas de sus posesiones; si usted tiene poco; dé algo de su corazón.
Valientes por el diente, conozco yo más de veinte.
El que no se embarca, no se marea.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
La puta y la coneja, cuanto más se lava más negra semeja.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
No busques donde no hay.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
A lo que no tiene remedio, litro y medio.
Nunca te metas con una más jodia que tu; porque se joden los dos.
En el andar y en el beber se conoce a la mujer.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Años nones son los peores.
Todo se andará si la vara no se rompe.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Al arquitecto la piedra, y la casa al empedrador.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
La abundancia como la necesidad, arruina a muchos.