De lo perdido, lo que aparezca.
Indio comido indio ido.
Antes de meter, prometer.
Si uno no entra en la guarida del tigre, ¿cómo podrá apoderarse de sus cachorros?
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
La llaga del amor, ¿quién la hace sanar?.
Para mejor pasar la vida, tener esposa y querida.
El que con muchos se casa, a todos enfada.
Fraile que fue soldado, sale más acertado.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
Al alba de puerco, que da el sol a medio cuerpo.
Burro apeado no salta vallado.
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
El borriquito delante, para que no se espante.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Si quieres matar a un fraile, quítale la siesta y dale de comer tarde.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
Araña muerta, visita cierta.
Donde manda el perro, se ata al amo.
De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo.
La barba no hace al filósofo
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
Estás entre la espada y la pared.
El juez injusto, colgado de un saúco.
Quien guarda valores, padece temores.
Tanto ganado, tanto gastado.
La que en Marzo veló, tarde acordó.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
No se quiebra por delgado, sino por gordo y mal hilado.
Al perro flaco, todo se le vuelven pulgas.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
Culo sentado, hace mal mandando.
Sobre mojado llueve, y sobre seco a veces.
Quien mal padece, mal parece.
Una montaña se escala en etapas, las propiedades se adquieren en etapas, y a la sabiduría se llega en etapas.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Todos los que se rindan se salvarán; quienquiera que no se rinda, sino que se oponga con lucha y discordia, será aniquilado
Grandotas aunque me peguen.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Buscarle cinco pies al gato.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Cuando no se puede segar, se espiga.
A traidor, traidor y medio.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.