No hay mejor hechizo que el buen servicio.
Llegar al humo de las velas.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Quien se excusa se acusa.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Quién no gusta del vino, tiene otros peores vicios.
Hay más santos que nichos.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Encima de la leche, nada eches.
El tiempo es el mejor consejero
El que tiene capa, escapa.
La necesidad agudiza el ingenio.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
La letra con sangre entra, y la labor con dolor.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Para Santa Teresa, rosa en la mesa.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Si hay belleza en la persona, habrá armonía en la casa.
Quien ayer peleaba sus doblones hoy se ve en la calle y sin calzones.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Pronto y bien no hay quien.
La abeja de todas las flores se aprovecha.
Lo que el viejo ve por estar sentado, no lo percibe el joven que esta de pie.
Hombre avisado, medio salvado
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Cada día trae su propio afán.
Dinero no falte, y trampa adelante.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
El borracho, aunque turbio, habla claro.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Lo de balde es caro.
A dádivas, no hay acero que resista.
Principio quieren las cosas.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.