El queso y el barbecho, de Mayo sea hecho.
No caben dos pies en un zapato.
A perro viejo no hay tus tus.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
El amor es ciego, pero ve a distancia
No cuentes los pollos antes de incubarlos.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
El papel que se rompa él.
Yo que callo, piedras apaño.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
La alegría alarga la vida.
Cuando vivía, ¡que ya se muera!; cuando murió, ¡qué bueno era!.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Mucho hijo puta con cara de conejo.
Escucha el viento... que inspira
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
A quien has acallado no le hagas llorar.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
A abril alabo, si no vuelve el rabo.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
Mucho pan y poco queso, es de hombre de seso.
Cuanto más grande es el caos, más cerca está la solución.
Hasta una hormiga que pierde, duerme. Hay dos animales ingratos: las mujeres y los gatos.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
A la burla dejarla, cuando más agrada.
El agua para los peces; para los hombres, vino a montones.
No por ponerse a rezar, deja el cielo de tronar.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Quien la verdad dice: ni peca, ni miente.
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
No te cases por dinero, puedes conseguir un préstamo más barato.
Las acciones revelan las pasiones
Aquí el más tonto hace relojes.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Bendito sea San Bruno, que da ciento por uno.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
Dañada una pera, dañadas sus compañeras.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
La leña torcida da fuego recto.
La libertad es un pan bien cocido
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.