Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
El rocín a la crin, y el asno, al rabo.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Donde hay leyes, hay trampas.
Como flores hermosas, con color, pero sin aroma, son las dulces palabras para el que no obra de acuerdo con ellas.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Le dieron gato por liebre.
Tierra por medio, para poner remedio.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Habla no cuando quieras, sino cuando puedas.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Con razón decía Serafín, que el trabajo no tiene fin.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
La soga, tras el caldero.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Hay miles de miserias en un solo amor
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
Amor, El de asnos hace sabios, y de sabios hace asnos.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Costurera sin dedal, cose poco y cose mal.
Échate a enfermar y verás quién te quiere bien o quién te quiere mal.
Irse con la soga entre los cachos.
Como suena a copla, tu me la soplas.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
A dos puyas no hay toro bravo.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Cual es el rey, tal es la grey.
Dos no riñen si uno no quiere.
Caer para levantarse, no es caer.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Casa hecha y mujer por hacer.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El que mucho abarca, poco acaba.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Quien presta, no cobra; si cobra, no todo, y si todo, no tal, y si tal enemigo mortal.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
La mejor palabra es la que no se dice.
Para un madrugador, uno que no duerma.
Más quiero huevos hoy que mañana pollos.