Madre es la que cría, no la que pare.
A fuer del Potro, un maravedí da otro.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Compra de quién heredó, que barato te lo dará, pues regalado lo recibió.
Fui a casa de mi vecina y avergoncéme; volví a la mía y remediéme.
Cuando el sol sale, para todos sale.
Gratis, hasta las puñaladas.
Desvestir un santo para vestir otro.
La mula feliz la pasa: fornica y no se embaraza.
Al que mintió una vez, nunca se le creyó.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Encargo sin plata, no pesa ni mata.
Hombre hablador, nunca hacedor.
Bien vivió quien bien se escondió.
Miraste a la luna pero te caíste en el arroyo.
A quien cuida la peseta nunca le falta un duro.
El diablo nunca duerme.
En casa llena sienta bien la torta ajena.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Cacarear y no poner, bueno no es.
Buena pata y buena oreja, señal de buena bestia.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Jamón cocido en vino, hace al viejo niño.
Pesar compartido, pronto es ido.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
No te salgas por la tangente.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Del mirar nace el desear.
Mujer moza y Viuda, poco dura.
La zorra no se anda a grillos.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
A la pereza persigue la pobreza.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Le debe a cada santo una vela.
Hay dos cosas por las cuales un hombre, no debe enojarse: Lo que puede remediarse y lo que no puede remediarse.
Cada uno quiere llevar agua a su molino y dejar seco el de su vecino.
De casa en que amanece tarde, Dios nos guarde.
Parecerse como un huevo a una castaña.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Hay confianzas que dan asco.
Aguantando regañinas, se aprenden las artes finas.
Mal camino no conduce a buen sitio.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
Febrero, corrusquero; Marzo, ventoso; Abril, lluvioso; Mayo, loro, cubierto de oro.