Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Bien te quiero y mal te hiero.
Más vale tuerta que muerta.
Cuando un tonto se agarra a una reja, o la arranca o no la deja.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
A buenos ocios, malos negocios.
Al santo que no me agrada, ni padre nuestro ni nada.
Si el liso viera y la víbora oyera no habría hombre que al campo saliera.
Albacete, caga y vete.
Cuando tu ibas ayer, yo venía ya de moler.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Al nopal nada más lo visitan cuando tiene tunas.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
El cuchillo no conoce a su dueño.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Con la primera copa el hombre bebe vino; con la segunda el vino bebe vino, y con la tercera, el vino bebe al hombre.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Llorando nacen todos, riendo ni uno solo.
En las siembras y en la trilla, el amor con zancadilla.
Madre piadosa cría hija miedosa.
No compra barato quien no ruega rato.
No incluyas en la lista de tus amigos al hombre que aplasta sin necesidad un gusano
El viejo que casa con niña, uno cuida la cepa y el otro la vendimia.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
A gallego pedidor, castellano tenedor.
No hay moros en la costa.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
Le dijo la sartén al cazo.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Bien reza, pero mal ofrece.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Pan con queso sabe a beso.
A vino de mal parecer, cerrar los ojos al beber.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Mujeres y almendras, las que no suenan.
Tripas llevan piernas.
Hay más días que ollas.
Demasiada alegría es dolorosa
En Octubre, toma los bueyes y cubre.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
Quien abierta su arca deja, si le roban, ¿de quién se queja?.