Estar como caimán en boca de caño.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
En cada refrán tienes una verdad.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
Borracho que come miel, pobre de él!
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Mucha flor en primavera, buen Otoño nos espera.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
A beber y a tragar, que el mundo se ha de acabar.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Las vírgenes pasan muchas Navidades, pero ninguna noche buena.
Llamar al gato, gato.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Después de un gustazo, un trancazo.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Ahí está la madre del cordero.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Ave que vuela, a la cazuela.
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Quien quiere tener un niño cueste lo que cueste, se casa con una mujer embarazada.
No arrojes margaritas a los puercos.
Sarna con gusto no pica.
Refran viejo, nunca miente.
Año de bellotas, nieve hasta las pelotas.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
El borriquito delante, para que no se espante.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Año de avispas, año de nieves y ventiscas.
Cada poema un silbido, como los que el viejo aquel de mi bloque, lanzaba cada mañana en cuanto ponía un pie en la calle, por si el perro que había perdido hacía veinte años, andaba por los alrededores.
Reyes y mujeres no agradecen.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Hijo casado, vecino airado.
Cuando el pobre lava, llueve.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
Aire de Levante, agua delante.
Nunca falta un borracho en una vela.
Cebo haya en el palomar que las palomas no faltaran.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
A donde las dan, allí las toman.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Cuantos más seamos, más reiremos.
No hay primera sin segunda
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.