Viejo que buen vino bebe, tarde muere.
Quien nada pide, nada recibe.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
Te pido hojas y me traes ramas.
Como la fortuna es ciega, dalo al primero con quien se tropieza.
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Uñas de gato, y cara de beato.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
Las mujeres más hermosas, no siempre huelen a rosas.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Oración de perro no va al cielo.
Juegos de manos son de bananos.
Hay que poner tierra de por medio.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Mi nuera es tan elegante, que hasta para fregar se pone guantes.
A la mujer y al papel, hasta el culo le has de ver.
Ese es carne de presidio.
Nunca segundas partes fueron buenas.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Cuando anda la lengua, paran las manos.
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
Por la facha y por el traje, se conoce al personaje.
De padre carpintero, hijo zoquete.
El que tenga la cola de zacate, que no se acerque a la lumbre.
El placer es víspera del pesar.
Gatos, pollos y corderos, de los primeros.
La mentira es justa cuando, por hacer bien, la verdad se oculta.
Entre San Pedro y San Juan, las hierbas olores dan.
Ningún mortal peca, cuando defeca.
La tristeza es como un vestido rasgado: hay que dejarlo en casa.
El que se escusa, se acusa.
De airado a loco va muy poco.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
También al verdugo ahorcan.
De caballo overo, ni la crin ni el cuero.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Las paredes tienen oidos.
A quien mucho miente, le huye la gente.
La necesidad hace parir hijos machos.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
A mal pisto, buena sangre de Cristo.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
El que escucha consejos, llega a viejo.