Ama a quien te ama y contesta al que te llama
Más claro no canta un gallo.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Acometer hace vencer.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
Por enero florece el romero.
Quien ama, teme.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
Al hombre de más saber, una sola mujer lo echa a perder.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Siempre habla quien menos puede.
Cuando un sábado al anochecer veas nubes pardas, al otro día domingo.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Muerte y venta deshace renta.
No hay bicho tan raro como el hombre avaro: para más guardar y tener, se muere por no comer.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
Hasta el más santo tiene su espanto.
Marzo marzuelo, un día malo y otro bueno.
Estas sacando fuerza de flaqueza.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.
La crítica debería de ser como la piedra de afilar, que aguza sin cortar.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
El que se va no hace falta.
No estés jugando en el bar si has de plantar el melonar.
Al tonto se le conoce pronto.
¿Cómo se puede escupir en una cara sonriente?
Mal puede cumplir el pobre con la palabra dada.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
¡Que tres, si fueran cuatro, para pies de un banco!.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Después de vendimiar siempre sobran cestos.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Cuando tú naciste ya comía yo pan con corteza.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
¡Otra pata que le nace al cojo!.
A quien mucho tiene, más le viene.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Saber poco obliga a mucho.