Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Más vale tender la mano que el cuello.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Año nuevo vida nueva.
Roban un cordero o dos, y dan los pies por amor a Dios.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Por una fruta maltrecha, se daña toda la cosecha.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Tan mala memoria tengo, que si te he visto no me acuerdo.
Las botellas medio llenas hacen más ruido aunque contengan menos líquido que las demás
La hogaza no embaraza.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Pan de trigo, aceite de olivo y de la parra el vino.
El que coge la vela es porque es cofrade.
Lo que no mata engorda.
Con un palo y una caña, hasta las mas verdes caen.
Vive de tal suerte, que ni te encante la vida ni te espante la muerte.
El ojo no lleva carga, pero sabe cuánta puede soportar la cabeza.
Bueno es el gato, si no te araña.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Labrador lunero, pierde el fruto y pierde el tiempo.
Mejor es resignarse que lamentarse.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Las cosas se parecen a sus dueños.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Cuando hay amor nos podemos acostar sobre el filo de una espada, cuando no nos amamos incluso una cama enorme no basta
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Yeso y cal, cubre mucho mal.
Dos por el conejo pelean, y llega el tercero y se lo lleva.
La pereza hace todas las cosas difíciles.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Poda en enero y cava en Febrero, y conseguirás un racimo entero.
Cuantos más gatos más ratones.
Belleza y riqueza juntas, casi nunca.
Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.
Un real de deuda, otro acarrea.
Nadie se meta donde no le llaman.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Piedra que rueda, no crea moho.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
Comida de aldeanos, sin manteles, pero mucho y sano.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.