No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Jugar la vida al tablero.
Do novo viño, bota un traguiño polo San Martiño. Del vino nuevo, echa un trago por San Martín.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Al amigo y al caballo, no hay que cansarlos.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
A buen viento, mucha vela pero poca tela.
El casado en su casa, y el muerto en la mortaja.
Tú no llevas vela en este entierro.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Ya que no eres casto, sé cauto.
Yo no sé bailar, pero me sacan mucho.
La temporada más conveniente para el haragán no llega nunca.
Como me crecieron los favores, me crecieron los dolores.
Trabajo hecho en domingo, el diablo se lo lleva.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Un año bueno y dos malos, para que nos entendamos.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
Quien acomete vence.
A los locos se les da la razón.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Cerco de luna, agua segura.
Para el tiempo que me queda en el convento, me cago dentro.
Poco y en paz, mucho se me haz.
A cualquiera se le muere un tío.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Fue a santiguarse, y sacóse un ojo.
Pensé que, creí que, son amigos de Don Tonteque.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Ser pobre como si hubiera sido lavado.
Más puede preguntar un necio que responder el cuerdo.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
La alegría da resplandor a la piel de la cara
Escapar del lago del dragón y caer en la guarida del tigre.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
El que tiene las lagrimas hondas, que empiece llorar temprano.
Hombre es hombre y al "contao", da su bote y cae "parao".
Cuentas de pobre, raro es que se logren.
Un canasta usada ya no es bonita.
Bebe y come con tu amigo, pero no trates con él de negocios.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Cual es el rey, tal es la grey.
Los molinos de los Dioses muelen despacito, pero muy finito.
Unos tanto y otros tan poco.
Son más los días que las alegrías.
Paciencia, hermanos y moriremos ancianos.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.