Sol madrugador y hombre callejero, no los quiero.
Buscar cinco pies al gato, y solo tiene cuatro.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Dame pan y llámame perro.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Casa compuesta, caja en la puerta.
Cuando la hija le llega a la madre a la cintura, ya no tiene hija segura.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
Gallina que no come, no pone.
Hasta los gatos quieren zapatos.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
La vida pende de un hilo.
Quien lo hereda no lo hurta.
Según se prepara la cama, así se duerme.
Un loco hace ciento.
Los celos son el amor propio de la carne
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Como te cuidas, duras.
Con el engañador, se tú mentidor.
Una visita larga, ¿a quien no carga?.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
La vasija vacía es la que hace más ruido.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Cabeza casposa, poco piojosa.
Con la mujer y el pescado, mucho cuidado.
Bebo poco, más quierolo bueno.
Una vez al año, y ésa con daño.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Al buen segador, nunca se le olvida la hoz.
Cabello luengo y corto el seso.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Por las vísperas se conocen los santos.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
La ausencia mata el amor o centuplica su ardor.
Quien hijos ha, no reventará.
La mentira anda con muletas, y la verdad sin ellas.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
El que se mete a loro debe saber dar la pata.
El ternero recental no teme al tigre.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.