Hay que hacer de tripas corazones.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
El qué se convierte en borrego será comido por el lobo.
El que pega primero pega dos veces.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Perro que ladra, guarda la casa.
Quien no sabe mentir cree que todos dicen la verdad
Sirva de algo mientras se muere.
Mira a las estrellas, pero no te olvides de encender la lumbre en el hogar.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Levántate con el cordero y acuéstate con la calandria, y vivirás vida larga.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Cada cual hable de aquello que sabe, y de lo demás que calle.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Las palabras son las hojas, los actos son los frutos.
Solo posees aquello que no puedes perder en un naufragio.
El inferior pecha lo que el superior pega.
Donde hubo un gran mal, queda señal.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Paciencia, cachaza y mala intención.
A buena confesión, mala penitencia.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.
Si la coges borracha, la tendrás puta y ladrona.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Nota: también atribuida a Arthur Rubinstein
Estando el diablo ocioso, se metió a chismoso.
San Antón mete las mozas en un rincón y San Sebastián las saca a pasear.
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
Aquellos polvos traen estos lodos.
Amigos somos, pero los peces aparte.
El que sale a bailar, pierde su lugar.
Harás quesos mil en el mes de Abril.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Vendimia en mojado y cogerás el mosto aguado.
Una van de cal y otra van de arena.