Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Va como honda que lleva el diablo.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
El que antes muere, antes lo entierran.
Ajo dulce ni leño sin humo.
El que ríe el último, ríe mejor.
El mal para quien lo fuere a buscar.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
A Roma por todo.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
El mal agüero del espejo roto es que hay que comprar otro.
Ni cenamos ni se muere padre.
Saltar de la sartén para caer en las brasas.
Acudir a los palabras y no a los puños, como es propio del caballero.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Dale un golpe a todas las plantas y ninguna caerá
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Feo, pero con suerte.
No hay don sin din.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
La suerte es de quien la tiene.
Quien tras el caldo no bebe, no sabe lo que se pierde.
Del cuerdo espero poco, y mucho del loco.
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
El que cuida la higuera, comerá de su fruto.
Haz mal y guárdate.
Madre para parir y no para criar, no es madre de verdad.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Cualquier hombre, hasta el más serio, antes cornudo que en el Cementerio.
La vecindad es fuente de amistad.
La gente discreta, no suelta la jeta.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Cuando la noche es tan oscura que no llegas a divisar tu nariz, estate seguro que el alba está muy cerca.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Criados, enemigos pagados.
Como el burro del aguador, cargado de agua y muerto de sed.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses