La noche es capa de pecadores.
Mientras vas y vienes, por el camino te entretienes.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
La costumbre vence a la ley.
¡Chínchate un ojo!
El que no se embarca, no se marea.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
La paciencia es amarga, pero produce un dulce fruto.
Malo es no podar pero peor es desmochar.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Del mal pagador, siquiera en pajas.
De abedul la albarca y pasarás la charca.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Año bisiesto, echan en ganados el resto.
Para su madre no hay hijo feo.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
En Marzo saca la cabeza el lagarto.
Quien más bebe, más sed tiene.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Que no me busquen porque me encuentran.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
No eches toda la carne al asador.
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Divide y vencerás.
Tarde roja y negra mañana alegran al peregrino
La libertad es un pan bien cocido
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Odia el pecado y compadece al pecador.
Más lo quiero para mis dientes que para mis parientes.
La batata la hizo Dios, el boniato, no.
Las que han sido costureras, nunca prestan las tijeras.
Machacando, machacando, el herrero va afinando.
Los valientes sufren poco, los cobardes mucho.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Ajo dulce ni leño sin humo.