Las gracias y los donaires no asientan sobre ingenios torpes.
Hay que leerle la cartilla.
Hay ayudas que son lavativas.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Pariente que no me luzca, un rayo que lo desmenuzca.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
El hambriento, por sorber algo, sorbe el viento.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Lección dormida, lección aprendida.
El mal hablar es semilla del mal obrar.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
Jugador que se irrita no le cases con tu hija.
Los hombres y el buen licor, más añejitos mejor.
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Con maña, caza a la mosca la araña.
La mentira produce flores, pero no frutos.
Ahora que tengo potro, pongo la vista en otro.
La casa es necesaria, para el rico y para el paria.
Pedir es lícito, responder es cortesía.
No hay bestia que no brame en su guarida.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Amigo de todos, loco con todos
El ídolo adulado pronto ennegrece
Es mejor tres hombres corrientes que uno sabio.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Ni las reinas más hermosas, orinan agua de rosas.
Por San Andrés el vino nuevo, añejo es.
Ladrillo flojo, chisguete fijo.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
No es buen mosto el cocido en Agosto.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
El que es buen gallo en cualquier gallinero canta.
Yo que callo, piedras apaño.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Nunca hables de la soga, en la casa del ahorcado.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
El que la deba, que la pague.