Mayo frío, año de mucho frío.
Cuando veas una alpargata rota, no estará muy lejos la otra.
No hay cuna que más apriete que la del mismo palo.
Está como padre, que le llevan la hija.
Antes encontrarás burro con cuernos que amigo perfecto.
Pocos llevan al santo y muchos lo arrastran.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
El yerro encelado, medio perdonado.
No hay que perder una tripa por no hacer bulla.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Que mañana hay misa para los sordos.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Hay que sufrir para merecer.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Acarrear leña para apagar un incendio.
El más eficaz remedio, contra el guache: guache y medio.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Excava el pozo antes de que tengas sed.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Es mejor sudar que temblar
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
Más vale poco y bien tenido que mucho y mal atendido.
Música y flores, galas de amores.
Más corre un galgo que un podenco.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Más vuela la fama mala que la buena.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
De todos modos, Juan te llamas.
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
A caballo comedor, cabestro corto.
No lo hurta, lo hereda.
Es mejor un buen rumor que una mala noticia.
Al que nace barrigón, es inútil que lo fajen.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
El corazón engaña a los viejos.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Con una misa y un marrano hay para todo el año.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
Centavito a centavito va llenándose el cochinito.
A cada cerdo le llega su San Martín.