El que teme a sufrir, sufre de temor.
Por San Martín siembra el ruin.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Variante: Salir de Guatemala y meterse en Guatepeor.
Hasta para encender lumbre hay que tener costumbre.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Fuerza sin maña no vale una castaña.
A cautela, cautela y media.
A la que tenga más de treinta no la pretendas.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Fuíme a santiguar y saltéme un ojo.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Quien monta un tigre corre el riesgo de no poderse bajar nunca.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Al que no fuma ni bebe vino, le huele la boca a niño.
Quien no mira el derrotero, es majadero.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Una alegría esparce cien pesares.
Estoy tan lleno como garrapata de yegua vieja.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo.
En casa del músico, todos saben cantar.
Cabeza loca no quiere toca.
Las novedades son la sal de la vida.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Los mejores consejos, en los más viejos.
No sabe lo que se pierde quien no bebe con lo verde.
El juez perverso, condena a la paloma y libra al cuervo.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Más vale la sal, que el chivo.
El amigo, lo escojo yo, el pariente, no.
No tocar pito.
Cochino matado, invierno solucionado.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
Mas vale tener mal burro que ninguno.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
La lluvia por San Lorenzo estropea los higos.
Corta despacio, que hay poco paño.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Palo de nogal, quiebra costilla, no hace señal.
El que se fue a la villa, perdió su silla y el que se fue a Torreón, su sillón.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Niebla en alto, lluvias en bajo.
El muerto se asusta del degollado.
De buen caldo, buenas sopas.
Al que trabaja y anda desnudo, ajo y vino puro.
Obrada de San Andrés, ni la prestes ni la des.