Quien guarda halla, y quien cría mata.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Mal ayuna el que mal come.
No maldigas la oscuridad, enciende la vela.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Cuando los elefantes luchan, la hierba es la que sufre.
Hablara yo para mañana.
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Cuando Marzo mayea, Mayo marcea.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
Mujer llorona, es puta o ladrón.
El buen bebedor bien sabe. cuanta cerveza le cabe.
Si la vida te da manzanas, hazte un zumo de peras.
Conejo que bien corre, no lo asan.
Casarás y amansarás.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
Al que esta borracho, todo el mundo le convida.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Al asno muerto ponle la cebada al rabo.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Esta vida es un camote y el que no la goza es un chayote.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
Plata de cura, ni luce ni dura.
El carcelero es un prisionero más.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Si no es gato, es gata.
Brizna en ayunas, y sin comer plumas.
Mal ganado es de guardar doncellas y mozas para casar.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Cuando la suerte es cochina, cualquier perro nos orina.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Las uñas de gato y hábitos de beato.
Irse por los cerros de Úbeda.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Donde se ha visto que los patos le tiren a las escopetas.
Para presumir hay que sufrir.
Sin padrino no hay bautizo.
Un hombre es juzgado cuanto a su trabajo.
Las mujeres pocas veces nos perdonan ser celosos; pero sin embargo no nos perdonarían nunca no serlo
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Cuando veas relámpagos prepárate para la tormenta
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.