Ballesta de amigo, recia de armar y floja de tiro.
Necio o loco es el orgulloso, pues no medita en que fue lodo y será polvo.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Los besos de las mujeres son como las cuentas de un rosario, en saliendo la primera salen todas las demás.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Cada palito tiene su humito.
Mucho te quiero, culo, pero no alcanza a besarte.
Muérome de hambre, de frío y de sed: tres males tengo, ¿de Cuál morir?.
Todo el mundo ha sido antes joven, pero no todas las personas han sido viejas con anterioridad.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Lo que del corazón rebosa, sálese por la boca.
En toda guerra está mezclada una mujer.
A cada pez le llega su vez.
Lo bueno dura poco.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Lo quiere como la mula a la carreta.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
El que tiene lengua a Roma va.
Faena acabada, faena pagada.
Hacer castillos en el aire.
Pluma a pluma se queda el gallo sin ninguna.
Confía tus secretos a un amigo y te tendrá cogido por el cuello
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Las hijas son las madres en otros cuerpos más jóvenes.
No cuentes dinero delante de los pobres.
La respuesta más rápida es la acción.
¿Quién barbecha en Abril?, el labrador ruin.
Si no amase a las mujeres bellas, Dios no las habría creado
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
No ofende quien quiere sino quien puede.
Quebrásteme la cabeza, y ahora me untas el casco.
Los enamorados, no ven a los lados.
Callar y callemos, que los dos porque callar tenemos.
Un cuerdo entre locos, ellos se tienen por cuerdos y a él le tienen por loco.
Lo malo nunca es barato.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Perros y gatos, distintos platos.
Entre una mujer hacendosa y hacendada, la primera más me agrada.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Llover sobre mojado, mil veces ha pasado.
Averiguelo, Vargas.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Gallo que es bueno, lo mismo canta en su corral que en el ajeno.
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.