El que coge la verbena en la noche de San Juan, no le picará culebra ni bicho que le haga mal.
Siembra melones y recogerás melones; siembra habas y recogerás habas.
Darle a uno mala espina.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Donde abunda la tonina, no hay tiburón.
La paciencia es el puerto de las miserias.
Nunca olvides tu casa.
Con leña prometida no se calienta la casa.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
El amor hace salir alas
Donde hay pastor y ovejas, nunca faltan quejas.
La mano perezosa, pobre es.
A las veces la cabra bala por el cuchillo que la mata.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
En la casa del ahorcado, nombrar la soga es pecado.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Amor y viento, uno se va y vienen ciento.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Si un arco iris dura un cuarto de hora, ya no se mira más.
Calles y callejas tienen orejas.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
No busques pan en la cama del can.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
La más fina mula, patea y recula.
Llena o vacía, menos la quiero tuya que mía.
No hay secreto si tres lo saben.
Corta es de piernas la mentira y se deja coger en seguida.
Hasta el manjar más sabroso, hostiga cuando es copioso.
Ni tras pared ni tras seto digas tu secreto.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
El pan es freno del vino.
El pan de viaje no hace bulto.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
El queso pesado, y el pan liviano.
Quien cerca halla, cerca calla.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Arrojar un ladrillo para incitar a los demás a enseñar sus jades.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Habla poco y bien, tenerte han por alguien.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.