Lo que hay en España, es de los españoles.
El saber no ocupa lugar.
Un hombre no vaga lejos de donde se está asando su maíz.
Todo amor tiene su gasto
Ramos mojados, ésos mejorados.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Hay desgracias con suerte.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Potros que de feria en feria van, cada día menos valdrán.
El que más chifle, capador.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
El paraíso está en el regazo de una madre.
El gallo donde canta come.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Entre la santa y el santo, paredes de cal y canto.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
El que en buen árbol se aloja, dos veces se moja.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Se comió mi merienda y se cagó en el zurrón.
Una mujer no es lo que vale, es lo que cuesta.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
El que nunca tiene y llega a tener loco se quiere volver.
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
Una hora duerme el gallo, dos el caballo, tres el santo, cuatro el que no es tanto, cinco el capuchino, seis el peregrino, siete el caminante, ocho el estudiante, nueve el caballero, diez el pordiosero, once el muchacho y doce el borracho.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Los amantes que se pelean, se adoran
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Mujer tan ancha es que no usa la escoba y menos la Plancha.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Dichosos aquellos cuyos errores cubre la tierra.
En casa llena el loco no se apena.
Que cada cual se rasque con sus uñas.
Este mundo es un fandango, y el que no lo baila, un asno.
Si tu mal tiene remedio ¿por qué te quejas?. Si no lo tiene ¿por qué te quejas?.
La mujer mala es como la falsa moneda que de mano en mano va y ninguno se la queda.