De ninguno seas muy compañero.
Pan candeal no hay otro tal.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
No las tiene Rodrigo todas consigo.
El que es enemigo de la novia, ¿cómo dirá bien de la boda?.
A cabo de rato, Andújar.
Juez cabañero, derecho como sendero.
Divide y vencerás.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
Marzo en lluvias, buen año de alubias.
Mientras vas y vienes, no falta gente por el camino.
A quien te hizo una hazle dos, aunque no lo mande Dios.
A cada día su pesar y su esperanza.
Unos van delante y otros van detrás.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
Almendro de enero, no llega al cesto.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Camino de Roma, ni mula coja ni bolsa floja.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
Más partido que galleta en bolsillo de borracho.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Hombre chiquitín, alcahuete y saltarín.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
A nadie le amarga un dulce, aunque tenga otro en la boca.
Los rusos no temen a la cruz pero si al garrote.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Aceitunas y pan, y queso eso tiene la corte en peso.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Deja tranquilos a los perros que duermen.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
El infierno no sirve para quemar paja.
Quien caza sin perros, se pierde en los cerros.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Ni hombre tiple, ni mujer bajón.
Al mal pintor se le quedan calvos los pinceles.
Despacito y buena letra.
Casa sin sol, no hay casa peor.
Ni mula con tacha, ni mujer sin raza.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Hijo mimado, hijo malcriado.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Agua fina saca la espina.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Yo no lo entiendo, que tanta gente de bonete dónde mete.
Amor y señorío, no quieren compañía.
Aunque esté echado el cerrojo, duerme con un solo ojo.