La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Todos los ríos van al mar, pero el mar no se desborda.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Quien dinero tiene, come barato y sabio parece.
Las bridas para la lengua son siempre necesarias.
Dar una de cal y otra de arena.
Cuando el vino entra, echa el secreto afuera.
Burro cargado, busca camino.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
A buen barón, poco le presta el aguijón.
Antes de que acabes, no te alabes.
Vale más tomar agua con un amigo que néctar con un enemigo
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Febrero, el mes de los gatos, cayeron en la cuenta y toman todo el año.
A la sombra del favor, crecen vicios.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
La tierra que me sé, por madre la he.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Amistad de hombres leales, solo perdura entre iguales.
Real que guarda ciento, es buen real.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Caballo que es bueno, no ha de menester mucho sonar de su timbre.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
De queso, un pedazo, y que te dure todo el año.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
La fantasía es la droga de la mente
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Una sola araña cien moscas apaña.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Si la lengua erró, el corazón no.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
El día que no me afeité, vino a mi casa quien no pensé.
La edad no juega ningún papel salvo en los quesos.
Más vale buen amigo que pariente ni primo.
Cada panadero blasona de sus panes.
Nunca se pierden los años que se quita una mujer; van a parar siempre a cualquiera de sus amigas.
Quien solo vive, solo muere.
Barco viejo, mal navega.