Los defectos son muchos cuando el amor es poco.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
A caballo que vuela, ¿para qué la espuela?.
Un "quizá" no dice nada.
Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
Orden y contraorden, desorden.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
No cuentes los polluelos antes que salgan los huevos.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Chica centella gran fuego engendra.
El rey fue viejo a Toro y volvió mozo.
El gorrón tiene que ser sufrido.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
El gandul es un cadáver con apetito.
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
Los dioses ayudan al que trabaja
Quien tiene madre, muérasele tarde.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
El verano muere siempre ahogado
Más se junta pidiendo que dando.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
En la cuesta de enero, sin dinero me quedo.
Lo que se da no se quita.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
Por rey se tenga quien a nadie tema.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Cada doblón acumulado ha sido diez veces rapiñado.
Rico es quien no debe y pasa como puede.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Mala hasta vieja la zangarilleja.
Quitar la leña debajo de la caldera.
Deuda pagada, otra empezada.
A veces el remedio es peor que la enfermedad.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Quien miente, no habla lo que siente, sino lo que quiere.
Mientras ande tu asno, no le des palos.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Con hilo de plata labró mi seda, y voy y la tiendo en la alameda.
La felicidad es como un león insaciable
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.