Al hombre pobre no le salen ladrones.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
A grandes beneficios, mayores riesgos.
Caer es más sencillo que levantarse.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
La voz del culo no admite remedio ni disimulo.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
La rueda de la fortuna nunca es una.
Mala mañana, niebla sobre la escarcha.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
Compañía, ni con la cobija.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
Si la envidia fuera tiña, cuántos tiñosos habría.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Pan con queso sabe a beso.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Al ausente, por muerto le da la gente.
La lluvia moja las manchas del leopardo pero no se las quita.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
A cena de vino, desayuno de agua.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El invierno es el infierno de los míseros
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Al pasar San Antón, sastres al sol.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
De joven maromero y de viejo payaso.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Variante: Pobre con rica casado, más que marido es criado.
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Puta y chata, con lo segundo basta.
La mujer y el sacristán, de la tierra sacan el manjar.
No hay fecha que no se cumpla, plazo que no se venza, ni deuda que no se pague.
Tapar la nariz, y comer la perdiz.
Cortesía y bien hablar, cien puertas nos abrirán.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
¿Quieres que te siga el can?, dale pan.
Ni compres mula coja pensando que ha de sanar, ni te cases con puta pensando que ha de cambiar.
Jugar a las cartas vistas.