Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Quien hace leña en ruin lugar, a cuestas la ha de sacar.
Hace más la raposa que la curiosa.
Cuándo del pie, cuándo de la oreja, a mi marido nunca le falta queja.
Cada cual conoce el trote de su caballo.
El que mucho abarca, poco acaba.
Van al mismo mazo.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Año bisiesto, año siniestro.
Sé dueño de quien no te ama y esclavo de quien te ama
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
Del pollo en enero, hasta las plumas valen dinero.
En enero, cásate compañero y da vueltas al gallinero.
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
El sol de Marzo, da con el mazo.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
A barba muerta, poca vergüenza.
El cojo correrá si tiene que hacerlo.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Perros y gatos, distintos platos.
El gato escaldado, del agua fría corre.
Cuando el jefe manda bien, huelgan las preguntas.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Amor irresoluto, mucha flor y poco fruto.
Quien cae no tiene amigos.
En la casa del cura, siempre reina la ventura.
Canción de la transición.
El mozo bien criado no habla sino cuando es preguntado.
Si eres paciente en un momento de ira, escaparás a cien días de tristeza.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
No te cases por dinero. A préstamo lo conseguirás mucho más barato.
Hay miles de miserias en un solo amor
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Quien mucho se arremanga, vésele el culo y la nalga.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.